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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Necesito un japonés.

Hoy es uno de esos días en que quiero arrancarme la cabeza y lanzarla a las vías del tren, para que no pertenezca más a mi ser, para que deje de pensar y por tanto, de recibir estímulos innecesarios. 

Hoy es uno de esos días en que me gustaría estar en Japón, que en lugar de frío en el alma sienta calor. Y no pido más que casarme espiritualmente con un residente, que me lleve al Monte Fuji para pegarme la cabeza donde estuvo antiguamente; con su beso lo haría, en conjunción de su mirada, y ya en serio, que en el tema del pedir yo ya no pediría nada.

miércoles, 8 de junio de 2011

Anoche estuve llorando


Anoche estuve llorando,
por los golpes que me han dado,
porque mi corazón han tomado,
además de estrujado y drenado.

Anoche estuve llorando,
por cada diez páginas leídas,
por cada una escrita;
por todo lo que he hecho,
y por lo que no he podido hacer.

Anoche estuve llorando,
y en silencio lo hice,
hasta desgarrarse mi alma,
hasta olvidar tus palabras,
que sobre mis hombros cabalgan.

Anoche me sorprendí llorando,
con una mano estirada,
queriendo alcanzar la nada;
con la otra en el pecho,
conteniendo la calma.

Y estuve llorando por ti y por todos,
por los que conocí,
por los que conozco y conoceré.
Porque alguna vez amé y eso ya se había ido,
porque creí posible lo nuestro,
y porque hoy me encuentro contigo,
así, después de tanto tiempo perdido.

Añoro, el sabor de la serenidad;
despertar y no encontrarte,
y hoy, no sé que vienes a buscar,
si ya había sonseguido olvidarte.

La ilustración le pertenece a: Rosenkreutz.